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Ciencia y Espiritualidad: Somos Cuerpos de Luz!

Después de su colaboración con el matemático Emile Pinel sobre los Campos Mórficos, Jacqueline Bousquet, Doctora en Ciencia, Biología, Biofísica, Investigadora Honoraria en el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (C.N.R.S.), propone una reorientación revolucionaria de investigación en el ámbito de las Ciencias de la Vida.

Dedicamos este artículo a difundir parte de sus trabajos por considerarlos muy esclarecedores en cuanto a qué somos y qué tipo de cambios estamos a punto de experimentar.

La materia ha sido objeto de estudio pormenorizado en Occidente, la conciencia lo ha sido en Oriente.

Sin embargo, gracias a los descubrimientos en física cuántica relativos a los “campos mórficos” que estructuran y permiten la existencia de la materia, ambas visiones parecen viables y complementarias.

La física concuerda en que la realidad está hecha de ondas y partículas. La onda es inmaterial y deslocalizada ya que se halla  en todo el universo fuera del tiempo y del espacio. La partícula, pertenece en cambio a nuestro universo espacio-temporal.

Según el célebre investigador Jean Émile Charon, la partícula no es más que “la densificación del campo” constituido de ondas; los quarks-constituyentes fundamentales de la materia visible-,  se originan en partículas que no son físicas sino psíquicas.

Esto constituye una verdadera revolución en nuestra representación del mundo circundante ya que prueba que la única realidad del universo es el campo.

Así pues, la partícula está siempre acompañada de una onda psi, encargada de informarla sobre su medioambiente energético o medioambiente de información. Esta onda es el soporte de la transferencia de información.

Estamos enraizados en una trama de ondas electromagnéticas constituida por la superposición de dos campos asociados: uno magnético y otro eléctrico.

No hay por lo tanto oposición. La onda magnética inmaterial que representa a la unidad, se manifiesta en la dualidad de la existencia, materializada por los límites de las formas, es decir por las polaridades eléctricas que crean una diferencia de potencial en lo vivo.

Es este potencial el que a menudo es citado por los Maestros de la India a través de ejemplos muy sencillos. “Así como no se debe aplicar 100 watts a una bombita que a penas soporta 40, sólo manifiesto el 1% de mi energía al bendecirlos. Si manifestara mi totalidad, los quemaría!”(1)

 

“Yo Soy Eso”: Vendanta y Física Cuántica

“En las computadoras, la memoria y por lo tanto la información, están codificadas en el magnetismo. Esto puede llevarnos a pensar  que en nuestro universo, el campo magnético es el soporte de la información, el guardián del “saber”. Ese campo magnético es el garante del “Yo Soy” inmaterial por excelencia, dado que se trata de la conciencia, desde la partícula, la piedra, el vegetal, el animal, hasta el psiquismo humano.

Así se confirma la teoría de Charon: los quarks sólo son componentes del campo magnético, soporte de la información. El magnetismo está en la base del universo y es responsable de toda interacción ya que nada puede frenar un campo magnético.

Sabemos además que un campo magnético está siempre acompañado de un campo eléctrico. La partícula vector es el fotón – partícula energética – que materializa la onda de información. El fotón asimismo, está siempre asociado a un neutrino (onda neutra) lo que demuestra que lo magnético y lo eléctrico son inseparables. Lo inmaterial y lo material están siempre juntos.

Si bien el protón en el átomo- como el ADN en el núcleo de la célula-, contienen todas las informaciones, sólo se manifiestan las del instante presente, gracias a las propiedades de ciertos componentes como el neutrón en el átomo, el transposón en los genes, los centríolos en las células, etc. Estas estructuras tienen la propiedad de transformar las ondas en corriente eléctrica y por lo tanto, manifiestan las formas en su variabilidad.

Para materializarse, es decir “encarnarse”, esta onda debe utilizar una particularidad – propiedad que poseen los cristales- la piezoelectricidad. Esta última permite que en el tensor fundamental del núcleo de la célula, una onda que ejerce cierta presión se transforme en corriente eléctrica y viceversa.

Estamos entonces en presencia de un campo magnético soporte del “Yo soy”  y de un campo eléctrico portador de “Eso”, es decir lo inmaterial de la información proyectándose en la existencia.

Lo atemporal devenido fenómeno temporo-espacial”(2).

 

La Luz del Yoga en nuestro ADN

La física define al electrón como “algo que pulsa”. Es decir que cambia de volumen y temperatura, que contiene gaz de fotones y neutrinos. ¿Por qué no suponer que se trata de un pulmón que respira en el substrato de ondas electromagnéticas, es decir en la luz? Esto nos permitiría comprender la razón por la cual F. Popp llegó a la conclusión de que “la estructura en doble hélice común al fotón y a la célula,  hace pensar que finalmente, toda materia sólo es luz condensada”.

Resulta por demás interesante contrastar esta afirmación científica contemporánea con la antigua sabiduría del yoga y con los indicios esgrimidos por los primeros cristianos. “Haya luz y hubo luz” citado en el génesis 1:3, se refiere al vislumbre de la esencia estructural cósmica, la luz. Todas las manifestaciones divinas se llevan a cabo en los rayos de este medio inmaterial. Los devotos de todas las épocas han dado testimonio de la manifestación de Dios como luz o llama. Sus ojos eran como la llama del fuego, nos dice San Juan en el Apocalipsis 1:14-16, y su rostro como el del sol cuando brilla con toda su fuerza. “El yogui que a través de la meditación perfecta ha fundido su conciencia con el Creador, percibe la esencia cósmica como luz (…) Libre de la conciencia de la materia, libre de la dimensión de tiempo y espacio, un maestro transporta su cuerpo de luz con igual facilidad sobre los rayos de luz de la tierra, el agua, el fuego o el aire. La larga y profunda concentración en el ojo espiritual liberador  ha capacitado al yogui para destruir todas las ilusiones relativas a la materia y su peso gravitatorio, y por lo mismo, ve el universo esencialmente tal como Dios lo creó: como una indiferenciada masa de luz”(3).

Si la materia es sólo luz condensada, se comprende por qué el ADN y por lo tanto las células, contienen luz.

En este punto estamos en el centro mismo de toda la ciencia del yoga y muy particularmente la de la meditación. Porque esencialmente somos cuerpos de luz que poseen la capacidad de aumentar o disminuir su potencial y/o campo electromagnético.

Cuanto mayor es el potencial desarrollado, más grande es el campo y más fuerte la atracción ejercida. De allí que se hable de la “Presencia” de ciertos sabios de la India, manifestándose como verdaderos atractores para las multitudes en busca de verdades existenciales.  De allí también que nuestro propio despertar se manifieste como una Presencia que se expande tornando nuestro cuerpo físico más liviano y nuestra comprensión más clara y profunda. El afuera y lo material lentamente se desvanecen, quedando sólo la inconmensurable profundidad del silencio.

En ese mudo abrazo sellamos el pacto ancestral entre ciencia y espiritualidad amaneciendo así a una nueva conciencia, una nueva humanidad.

 

 

1) Mata Amritananda Mayi

2) Dr. J. Bousquet

3) Paramahansa Yogananda

 

Bibliografía:

« Biofotones y Comunicación Celular » F. Albert Popp

« Science dans la Lumière » Dr J. Bousquet .

« Au coeur du Vivant » Dr J. Bousquet.

(Artículo extraído de la Revista “Hacedores de Conciencia” 2012)



3 personas han dejado comentarios en este post



» Carlos Llorente dijo: { jul 1, 2013 - 07:07:24 }

Estimados:
Me ha resultado sumamente interesante el artículo de difusión relativo al trabajo de la Dra Bousquet.
Desearía saber si tienen referencias de bibliografía de ella en español o inglés.
Desde ya, agradezco la respuesta a esta inquietud.
Atte,
Lic. Carlos Llorente

» Admin dijo: { jul 2, 2013 - 04:07:13 }

Estimado Carlos:
Muchas gracias por tus palabras.
Lamentablemente, hemos sido los primeros- y por el momento los únicos-, en haber traducido parte de los trabajos de la Dra J. Bousquet. No existen libros en español ni inglés, sólo en francés y figuran como bibliografía, al pie del post.
Gracias por tu interés!

» Sergio dijo: { jul 3, 2013 - 05:07:46 }

impresionante estudio el de la Dra Bousquet!!! Lo mejor que he leído sobre el tema, hasta el momento!!! Quiero más!!!!


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