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Festival de Dasara

Dasara o Navaratri celebra la fusión de la Divina Madre- en su infinita Luz-, con y en el ser humano, que accede así al último peldaño de su evolución.

Honramos en esta oportunidad a Mata Amritananda Devi- La Santa de los Abrazos, por ser Ella, quien en este momento histórico encarna la Total Plenitud de la Divina Madre.

 

 

 

Durante los diez días que dura el festival, se dedican tres a Durga, tres a Laksmi y tres a Sarásvati – distintos aspectos de la divinidad ( destrucción de impurezas y ego, don de abundancia, poder de concentración, estudio y sensibilidad.

Durga, viste un sari rojo, símbolo de la lucha que entabla permanentemente con el fin de desbaratar al ego humano. Es por lo tanto, una deidad guerrera. Monta sobre un león, simbolizando que ha vencido por completo el poder de los sentidos. Llega con lanzas así como con flores de loto que representan la expansión de la conciencia amorosa, una vez que el ego ha sido aniquilado.l

Lakshmi, expresión de la serenidad, bendice al devoto con una mano mientras derrama monedas de oro con la otra. Deidad de la abundancia, es quien provee de dones materiales y espirituales. Dos de sus cuatro manos, sostienen lotos rosados, símbolos del amor divino que maternalmente ofrece a la humanidad. Surge de un loto completamente abierto, el que habiendo crecido en el fango, jamás se ha ensuciado con barro. De esa pureza, nace Lakshmi con los correspondientes atributos  que incansablemente ofrece. Los dos elefantes blancos que la acompañan, han destruido todos los obstáculos perpetrados por el ego. Lakshmi es por lo tanto, abundancia en pureza y bendiciones.

Sarásvati, Diosa de las Artes y las Letras, es portadora de sensibilidad y armonía. Vestida de blanco, representa la pureza en su máxima sutileza, que con una mano toca una cítara mientras que con la otra sostiene un libro sagrado. La acompañan Ham Sa, el cisne blanco , símbolo de plena paz mental y el pavo real, símbolo de serena plenitud. Todo el ambiente que la rodea es belleza, armonía y equilibrio, lo que retrotrae al devoto a reflexionar en las virtudes de lo divino. En el edén celestial en el que tiene lugar su existencia, se vislumbra un pequeño templo con su característica bandera naranja.

 

 

El décimo día, indica el momento en que la la Divina Madre, en su infinita Luz, ilumina al ser humano.

De ahí, que los templos en India, así como locales y casas sean adornados durante los diez días con pequeñas luces blancas.

 



1 persona ha dejado comentarios en este post



» Perla dijo: { oct 31, 2012 - 08:10:32 }

Muchísimas gracias por este magnífico material!!! Abrazo de luz!


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